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Miércoles, 24 Agosto 2016 14:51

 

Alberto00 Ferroamigo de siempre... y narrador de esas historias que te transportan y te situan entre los trenes de antaño.

 

MIGUEL JULIO NEIRA -Marzo 2011- Buena Gente Mi  Saludo para ustedes, les cuento desde el primer día de Enero estamos en el espacio con www.rielesdeentrerios.com.ar.  Quedan invitados al viaje por Entre Rios y si necesitan tomar algunas historias pueden hacerlo-Un Saludo desde Basavilbaso

 

 

Nuestra infancia allá por la década del sesenta transcurrió entre gomeras, pantalón cortito, bolilla cachuza, rodillas peladas, gurisitos largos, canillas flacas, hasta aparecidos los primeros vellos en las piernas, ello nos hacía acreedores a los pantalones largos, nuestros padres comenzaban a mirarnos como hombrecitos pero ya habíamos aguantado en la escuela a los grandotes de sexto cantar el tero...tero tero.tero...
La llegada de la televisión al pueblito fue un hecho magnífico. Eran muy pocos los hogares que podían contar con ella, significaba un lujo; el trabajador ferroviario no siempre Furia posando para la foto en manos de su amopodía obtenerla, solían justificarlo ante los niños diciendo: no conviene invertir, es poco lo que se ve: grumos, rayas horizontales, verticales que disparaban a gran velocidad. En los hogares que podíamos detectar algún televisor persuadíamos a nuestro compañerito para ver las series preferidas Tarzán,
Bat Masterson, o la mejor de todas “Furia” un espléndido caballo negro con el que un niño huérfano llamado Joy compartía una maravillosa relación y miles de aventuras, presentadas en capítulos semanales de media hora.
La madre de Tobías estaba dispuesta a recibirnos asiduamente, luego de algunas sugerencias en cuanto al comportamiento, nos servía tazones de leche, gruesas rodajas de pan casero horneado a la mañana; ya nerviosos comenzábamos a observar un reloj de pie muy antiguo. A las 17.30 hs se encendía la TV tomábamos ocupación inmediatamente en la platea, una gran alfombra persa de cáidos colores nos recepcionaba, rodeábamos la mágica caja negra expectantes, marca Stromberg Carlson. La música y un coro que comenzaba diciendo ¡Furia il cavallo del Wist ¡ Nos ponía en trance.
 
- “Furia” había comenzado y por treinta minutos ya no Volaría una mosca por la casa del Tobi - Mi padre al llegar de un viaje nos sorprendió con un gran regalo un pequeño pompón negro con una diminuta corbata blanca lo había obtenido de una perra del galpón de locomotoras compañera y amiga de los ferroviarios que se llamaba “Negracha”.como el título de un tango del maestro Osvaldo Pugliese, el encargado de máquinas sugería a quien pasara por allí llevara los cachorros; su madre estaba enferma, grave y podría no poder amantar sus críos, así que recibimos con mucho amor este animalito al que decidimos apodar como este brioso corcel de la serie televisiva, fue bautizado: Furia. Los primeros quince días se le alimentó con uno gotero de medicamentos apenas, se le veían sus ojos, tomaba su ración con demasiado apresuramiento como si lo masticara, hasta pronto darle mamaderas con leche tibia suavemente azucarada, para calmar su ansiedad a los treinta días tenía buen peso y llegado los cuarenta y cinco comenzó a consumir carnecita ,arroz y tuvo su primera atención veterinaria. Era glotón y recibía hasta cuatro raciones diarias para luego dormir grandes siestas, con el tiempo se volvió obeso y perezoso, afectivo y escandaloso, fiel en su trabajo de guardián tan solo por la comida, su pelaje era suave delicado, y en cada baño quedaba brillante. Nos dispensaba amor y divertía con sus tonterías.
Furia se irá conmigo de viaje dijo mi padre, lo llevare en la locomotora, la relación para con él era distinta como si supiera el animalque el viejo lo habría decidido adoptar cuando bebé y poner en custodia de mi madre mi hermano menor y yo. A la hora del almuerzo era quien estaba atento a lo que podía recibir en la boca de su amo y cada bocado festejaba moviendo la cola y mostrando su paladar negro tan negro como él. Dicen que todos los perros de igual paladar son de raza, aunque Furia era de raza perro; su padre sería un vagabundo de los tantos que pernoctan en el ferrocarril vago, sucio, engrasado, siempre hambriento.Furia tenía algo de distinción en el caminar similar a un caballo de trote peruano era petiso y se desplalazaba con gran elegancia.Furia acompañando a su amo quien sostiene a un niño que posteriormente se convertiría en ferroviario 
La idea del viaje para nada nos agradó, no lo íbamos a tener por tres días, era demasiado, para quien había pasado a ser el quinto componente de la familia, ¿ y si lo pierde,se escapa o salta de la locomotora,? pero no estábamos en condiciones de contradecir su decisión, lo amaba tanto como nosotros y ante cualquier accidente moriría, lo cuidaría y ello nos tranquilizaba-
Fueron muchas las expediciones ferroviarias que Furia realizó en las negras Americanas y las Henschel, cada viaje le correspondía un buen baño con champú, mi madre comentaba entre risas tiene olor a ferroviario-
Pero un día ocurrió lo que estimábamos, el maquinista llegó a su casa sin el perro; lo rodeamos para saludarlo y su llanto fue un gemido, luego un grito que había estado contenido todo el viaje, perdón no se que pasó... lo perdí de vista... creo.... Siempre viaja asomado con la cabecita afuera se debe haber caído en una curva, les ruego me perdonen, y lloramos. Estuvimos largo tiempo en silencio, esa noche no hubo cena, nuestra mascota el notable de la familia,Furia- no había regresado.
 
Jamás se nos ocurrió pensar que pudiera estar muerto por lo que decidimos no tener otro perrito, sería irremplazable. Los viajes de mi padre ocurrían hacia la zona de vías donde podría haberse caído, claro no sabíamos de sus esfuerzos por encontrar alguna referencia o dato para su ubicación. Una tarde el jefe de estación de Urdinarrain le dijo; mire Don Julio en cuanto a la descripción del perrito, debo informarle la cuadrilla de estación Parera pueda tener un animal parecido, le sugiero pare allí y hable con el compañero de apellido Gutiérrez es un buena persona, con gran expectativa así lo hizo en primera instancia el capataz se lo negó aquí tenemos uno parecido dijo pero se ha criado de cachorro entre nosotros, se llama Corbata; le propongo algo amigo dijo el maquinista, tráigalo y por favor téngalo alzado si el responde al nombre que diré será mío y si no es así le pido perdón y continuamos la marcha.Sabe que pasa Gutiérrez.el perrito que se me cayó es de mis gurises y hace más de seis meses lo busco ;usted no sabe lo mal que están me siento culpable espero comprenda, explicó mi padre mi padre
El hombre volvió con el perruno, no puede haber en el mundo otro tan parecido pensaba el maquinista antes de hacer uso de la palabra mágica:
¡¡FURIA¡¡ y el perro arrojándose de los brazos del capataz corrió a saludar su amo fue a tomarlo a upa y el animal lamiendo la cara íntegra de su patrón también celebró, creo que hasta me orinó contaba Julio luego a sus gurisitos.
Mi madre dijo; chicos se acerca la hora ya está por llegar su padre recíbanlo en la vereda, por favor ayuden, mientras le ordeno el baño, suele venir cargado, ambos nos miramos sacudiendo la cabeza sorprendidos no puede ser como hizo papá para conseguir un perro mellizo al Furia y corrimos a recibirlos, el pichicho al reconocernos a menor distancia también corrió pretendiendo reparar quizás nuestra tristeza, mi padre quedó abandonado en la mitad de cuadra había bajado sus petates se saco la gorra y reía lo que llamaba la atención de los vecinos transeúntes.
Furia ya no viajó más y vivió muchos años mimado bien cuidado gordo bondadoso pachorriento, - jubilado del ferrocarril -
Mi padre cayó muy enfermo permaneció largo tiempo padeciendo la adición del alcoholismo trabajaba cada vez menos y estaba bajo atención de una junta medica, nunca obedeció sus consejos tenia problemas físicos y mentales; su perro Furia presentía la crisis de su jefe y se pasaba horas con él en la habitación con su cabeza entre las patitas, solamente salía al patio a tomar agua, comía poco y de a ratos se paraba en en el costado de la cama para lamer su mano. El ferroviario amigo cumpa de viajes lo acariciaba y escapaban lagrimones de sus ojos como pidiéndole perdón, la adicción era mas fuerte que él, había encontrado la forma de despedirse de su perro negro y su familia, consiente de que su enfermedad lo llevaría a la muerte,. Fueron amigos inseparables con él iba a la estación a ver la disponibilidad, luego tempranito nomás a buscar el pan, el almacén la carnicería,y a las once al bar de los ferroviarios, ahí viene Don Julio decían los compañeros, porque el perrito llegaba antes y pasaba al patio a tomar agua fresca con su compadraje de trotecito peruano-
 
La noche del velatorio del mi padre su perro Furia permaneció todo el tiempo debajo del cajón que guardaba los restos mortales del viejo, luego con los días asomaba a la vereda aguardando para el lado de la estación a que él volviera.
Un día mi madre lo encontró muerto inmediatamente nos llamó telefónicamente, Furia vivió y creció junto a nosotros desde que éramos pequeños se murió viejito entristecido por la ausencia Puedo contarles que a este perro solo le faltaba hablar. Jamás un perro menos este traiciona a su familia, siempre dio muestras de sinceridad y agradecimiento tan solo moviendo la cola, y distribuyendo cumplidos lenguetazos, en verdad se me ocurre decir ahora que lo pienso; ; Ni Falta Que Le Hacia Hablar Hubiera Dejado de Ser Perro Y Consigo Adquirido Algunas Malas Maneras De La Raza Humana-

Un día mi madre lo encontró muerto inmediatamente nos llamó telefónicamente, Furia vivió y creció junto a nosotros desde que éramos pequeños se murió viejito entristecido por la ausencia Puedo contarles que a este perro solo le faltaba hablar. Jamás un perro menos este traiciona a su familia, siempre dio muestras de sinceridad y agradecimiento tan solo moviendo la cola, y distribuyendo cumplidos lenguetazos, en verdad se me ocurre decir ahora que lo pienso; ; Ni Falta Que Le Hacia Hablar Hubiera Dejado De Ser Perro Y Consigo Adquirido Algunas Malas Maneras De La Raza Humana-